¿Qué es la matrescencia?
El término matrescencia fue acuñado por la antropóloga Dana Raphael en 1973, pero fue la psicóloga Aurelie Athan quien lo popularizó en el ámbito clínico. Hace referencia al proceso de transformación —neurológica, hormonal, psicológica e identitaria— que vive una mujer cuando se convierte en madre. No es un evento puntual que ocurre el día del parto. Es un proceso largo, complejo y muchas veces turbulento, comparable en intensidad a la adolescencia.
¿Por qué no se habla más de esto?
Porque culturalmente esperamos que el nacimiento de un bebé sea un momento de pura alegría. Y lo es, sí. Pero también es el comienzo de una crisis de identidad real: la mujer que eras antes de ser madre no desaparece de un día para otro, y la nueva identidad tampoco llega completamente formada. Ese espacio intermedio —ese "entre"— es la matrescencia, y muchas mujeres lo transitan sintiéndose pérdidas, culpables o confundidas sin saber que lo que les pasa tiene nombre.
¿Cómo se vive la matrescencia?
No hay una sola forma. Pero estas son experiencias frecuentes:
- Sentir que no te reconoces a ti misma después del nacimiento de tu bebé.
- Extrañar la vida que tenías antes, y sentir culpa por extrañarla.
- Tener ambivalencia: amar profundamente a tu hijo y al mismo tiempo sentir agotamiento, frustración o pérdida de libertad.
- Preguntas existenciales sobre quién eres ahora, qué quieres, cómo encajas.
- Cambios en la relación de pareja que nadie anticipó.
- Sensación de hacerlo "mal" aunque desde afuera todo parezca bien.
La neurociencia lo confirma
Investigaciones recientes han demostrado que el cerebro de la mujer experimenta cambios estructurales durante el embarazo y el posparto: hay reorganización en las redes neuronales relacionadas con la cognición social, la empatía y el procesamiento de amenazas. En otras palabras, tu cerebro literalmente cambia para ayudarte a cuidar a tu bebé. Eso no pasa sin consecuencias para tu sentido de identidad, y es completamente normal.
¿Qué significa acompañar la matrescencia desde la psicología?
Significa crear un espacio donde puedas poner en palabras lo que estás viviendo, sin que nadie te diga que "deberías estar feliz". Significa explorar cómo tu historia personal se activa en este nuevo rol. Significa aprender a integrar a la mujer que fuiste con la madre que estás siendo. No se trata de borrar una para construir la otra. Se trata de encontrar cómo conviven.
¿Estás en medio de tu matrescencia?
El acompañamiento en maternidad es para mujeres que quieren transitar este proceso con más herramientas y menos soledad. No tienes que entenderlo sola.
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